El viaje

Posted on 13 julio, 2012

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Esa sensación de mierda que te queda cuando pensás que la mina que está en el tren de enfrente es el amor de tu vida pero sólo la ves diez segundos antes de que suene esa chicharra espantosa que avisa que las puertas se cierran y el tren arranca (tu tren o el de ella, es indistinto) y ahora son las seis y veinte de la mañana y ya tenés arruinado el día. Esa sensación de mierda de no sentirte nada porque sabés que en la ciudad sos nadie, y ese cruce de miradas con la mina del tren de enfrente (que ni siquiera te sonrió, capaz que hasta la viste medio de refilón y que ella no te vio a vos, o sea capaz que ni cruce de miradas hubo) no significó nada en la vida de ella y a vos te arruinó el día.

Día de mierda que seguro vas a tener porque nada bueno surge de levantarse a las cinco y media de la mañana, por más que los refranes populares digan otra cosa, porque vos te pasás bien por el orto eso de “al que madruga…” y lo único bueno que te va a pasar es haber visto a la mina esa, que va en el tren de enfrente llevando como destino el lugar desde donde vos saliste. Puta si será ironía, la mina que va en el tren de enfrente seguro se baja en la estación donde vos todos días estás parado a las seis menos cinco esperando el tren que te lleve a tu trabajo, que es un trabajo de mierda porque te hace levantar a las cinco y media de la mañana. Como si a esa hora se fueran a levantar los Rolling Stones o Darín o Nadal. Esos son laburos piolas y no el tuyo.

Y entonces pensás que si pudieras renunciarías, o al menos llegarías tarde aunque pierdas el 1% por puntualidad sólo para esperar a la mina que va en el tren de enfrente y decirle que sólo por verla un poco más que diez segundos renunciaste al 1% por puntualidad o al presentismo o al sueldo entero, aunque la hayas visto medio de refilón y ella no sepa de dónde saliste y capaz que hasta llame a la policía por miedo.

Y entonces te das cuenta que la mina esa que va en el tren de enfrente, que seguro ya llegó y se bajó y fue a su trabajo o a su casa o a la casa de una amiga a estudiar, te das cuenta te decía, que seguro tiene novio o está casada y entonces de qué vale que la esperes hasta las seis y media de la mañana en el andén perdiendo el 1% por puntualidad o presentismo o el sueldo entero si ella es feliz con otro tipo y vos, que al verla hoy diez segundos a las seis y veinte de la mañana te diste cuenta que podría ser el amor de tu vida, empezás a odiar con todo su ser a ese novio o esposo que tiene y que seguro es un boludo a pedal porque seguro que no le da bola cuando juega River (porque las minas como esa que viaja en el tren de enfrente siempre tienen novios o esposos que son de River) y capaz que hasta la faja, y eso a vos te da bronca porque creés que podés darle una vida mejor aunque tengas un laburo de mierda que te hace levantar a las cinco y media de la mañana y para decirle algo tengas que perder el 1% por puntualidad  o presentismo o el sueldo entero. Y entonces ¿cómo mierda vas a hacer para darle una vida mejor que la que tiene con el hincha de River golpeador que tiene por novio o esposo si aparte llama a la policía y vos sos un desempleado?

Entonces pensás que mejor que te quedes sin trabajo porque eso te va a dar tiempo de escribir esa canción o ese cuento o esa una película que hace mucho tenés en la cabeza pero culpa del trabajo de mierda que te hace levantar a las cinco de la mañana no podés escribir, porque cuando volvés muerto de sueño no coordinás ni dos palabras y eso es a causa de que se te secan todas las neuronas culpa del laburo y lo único que podés hacer cuando llegás a tu casa es ver alguna huevada en la tele y dormir tempranito porque ¡a las cinco y media arriba señor! Porque si vas a renunciar o te van a echar que te paguen el 1% por puntualidad o presentismo además del sueldo completo así tenés plata para no preocuparte mientras escribís la canción o el cuento o la película con la que vas a hacer famoso y millonario y que culpa del trabajo no podés escribir.

Y ahí sí, pensás, te levantarías con gusto a las cinco y media de la mañana y estarías en el andén hasta las seis y media para hablar con la chica que va en el tren del frente para decirle que la estás esperando a ella, para poder verla un rato que los diez segundos mugrosos que la viste hoy a las seis y media de la mañana, y que capaz que ella no te vio, y como ahora sos famoso y millonario por escribir esa canción o cuento o película, ella no va a llamar a la policía asustada porque la encara un desconocido en el andén cuando todavía es de noche. Y aparte va a dejar al pelotudo hincha de River  y golpeador que tiene por novio o esposo porque ahora vos vas a cuidar de ella porque sos famoso y millonario.

 Continuará, o no

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